Canarias, por su situación geográfica, debería contar con arrecifes de coral, pero la rama descendente de la Corriente de El Golfo, a su paso por el archipiélago, arrastra aguas frías que imposibilitan la formación de estos arrecifes. No obstante, existe un escarpe submarino con un paisaje comparable a los arrecifes coralinos de aguas más tropicales.
El denominado Bajo de Las Gerardias fue descubierto por nosotros hace una década de años. pero no ha sido hasta ahora, con el uso de equipos especiales de circuito cerrado con mezclas de gases para el buceo profundo, lo que nos ha permitido explorarlo en su totalidad y descubrir lo singular de este lugar único en el mundo.
Gracias al patrocinio de La Fundación Canaria Mapfre Guanarteme, en octubre del 2009, se realizó una expedición de dos semanas para explorar, estudiar y sacar imágenes de este lugar.
El equipo humano estuvo formado por Rafa Herrero, como coordinador del proyecto y cámara de video; el doctor Rogelio Herrera, como investigador y fotógrafo; el doctor Oscar Ocaña, como especialista mundial en corales; Jordi Chias, reconocido fotógrafo submarino; Javier Parrondo, iluminador submarino y responsable del levantamiento batimétrico; Simon Butler, como especialista en buceo técnico; además de contar con el apoyo y el asesoramiento del catedrático de biología marina Dr. Alberto Brito.
El Bajo está situado al norte de Lanzarote, se trata de un espectacular promontorio submarino, entre 27 y 70 m de profundidad, totalmente recubierto por colonias de corales, del zoantídeo colonial Gerardia savaglia, que forma auténticos bosques en las paredes de este veril. A día de hoy, expertos internacionales en esta especie lo están considerando como la mayor comunidad conocida a nivel mundial. Otra peculiaridad de este arrecife es que se encuentra a una profundidad relativamente somera para esta especie, pues en otros lugares (Hawaii) hay comunidades importantes de especies de la misma familia, pero a profundidades muy superiores. A su vez, se combina con otras especies de corales conocidos de mayor profundidad, lo que da la oportunidad para estudiar estas comunidades más profundas.
El Bajo de las Gerardias es un lugar único en el mundo, un santuario de la biodiversidad marina, una joya de la naturaleza.
